Trastorno alimenticio
En la adolescencia aparece una preocupación casi constante por ser aceptado por los demás, así como una mayor sensibilidad a los mensajes que se transmiten desde el exterior, por ejemplo la importancia de la imagen física. Esto unido a una baja Autoestima, una incapacidad para resolver los problemas de forma adecuada y una determinada estructura de la personalidad (auto exigencia, necesidad de control, búsqueda de perfeccionismo…), puede determinar la aparición de ciertos trastornos alimenticios como son la ANOREXIA y la BULIMIA.
ANOREXIA NERVIOSA:
La Anorexia es un trastorno de la alimentación que se caracteriza por dejar de comer con el único fin de adelgazar. Generalmente afecta a mujeres entre los 12 y los 19 años pero también se da en adolescentes masculinos y adultos.
Podréis saber si vuestro/a hijo/a tiene este problema si:
Pierde demasiado peso de manera muy rápida.Tiene una preocupación constante por hacer dieta porque tiene mucho miedo a ganar peso.
- Usa laxantes y diuréticos en abundancia.
- Aumenta el ejercicio físico, pudiendo llegar a la hiperactividad.
- Tiene una imagen distorsionada de su cuerpo, viéndose gordo/a aunque esté extremadamente delgado/a.
- Las chicas pueden presentar ausencia de la menstruación.
- Es perfeccionista y muy exigente consigo mismo/a.
- Experimenta fuertes sentimientos de soledad, depresión, inseguridad y aislamiento social.
- Presenta frecuentes cambios de humor.
- Miente respecto a lo que come, diciendo que ha comido más de lo que realmente ha comido y puede tirar y/o guardar la comida.
BULIMIA NERVIOSA:
La Bulimia es un trastorno de la alimentación que se caracteriza por episodios en los que, de forma recurrente e incontrolada, se consume gran cantidad de alimentos con alto contenido calórico en muy poco tiempo*.* La constante preocupación por no ganar peso hace que tras esos atracones, la persona se sienta muy culpable y se provoquen vómitos, utilicen laxantes y diuréticos y practiquen ejercicio físico de forma excesiva.
Los atracones se producen ante períodos de estrés y van acompañados de ansiedad, estado de ánimo depresivo y sentimientos de culpa durante y después de los atracones.
Podemos saber si un/a adolescente es bulímico/a si:
- En apariencia su peso es normal pero puede engordar y adelgazar en poco tiempo.
- Tiene una preocupación excesiva por su imagen corporal.
- Hace dietas muy restrictivas y hay un incremento en el ejercicio físico que realiza.
- Se da atracones de comida de forma incontrolada y en secreto.
- Se provoca vómitos.
- Puede tener problemas dentales o presentar marcas en los dedos al provocarse el vómito de manera tan constante y reiterada.
- Consume laxantes y píldoras dietéticas.
- Presenta estados de ansiedad e inquietud y sentimientos depresivos.
- Tiene dificultades para establecer relaciones sociales.
Para prevenir este tipo de trastornos, es importante tener en cuenta que:
- Vuestro/a hijo/a necesita sentirse querido y aceptado tal cual es. No hagáis comparaciones con otros/as niños/as o adolescentes porque lejos de servirles para superarse, les disminuye su Autoestima y les hace más vulnerables.
- Sed ejemplo para ellos alimentándoos de manera saludable y haciendo ejercicio de forma regular. Enseñadles que el momento de la comida es agradable para compartir familiarmente experiencias y buscad momentos para hacer ejercicio con ellos/as.
- No utilicéis la comida como premio o castigo ante una conducta que queráis modificar en vuestros/as hijos/as.
Cualquiera de los dos trastornos necesitan una intervención médica y psicológica. Por tanto, si vuestro/a hijo/a manifiesta el deseo de perder peso, es importante escucharle*.*** Tal vez tenga razón y podría perder algún kilo, pero siempre bajo supervisión médica.
Si creéis que vuestro/a hijo/a puede estar sufriendo un trastorno de este tipo:
- Es importante que habléis con él para convencerle que necesita ayuda. Él/ella solo/a no va a poder salir de ello. Los Trastornos de la Alimentación son problemas a los que nos podemos enfrentar con especial énfasis en la adolescencia y van más allá de la alimentación.
- Acudid con él/ella al Médico de Familia (Médico de Cabecera de la Seguridad Social) para que le valore y derive a los profesionales indicados e iniciar el tratamiento.
- Hacedle entender que no es culpa suya lo que le está ocurriendo y que vais a apoyarle en todo momento. Es vuestro deber y obligación y vais a hacerlo porque le queréis.
- Fomentad otras áreas de focalización o actividades que podéis hacer y que puede hacer vuestro/a hijo/a.
¿Preparado para hablar con nosotros?